Demente crónica y de mente oscura. Mecida cariñosamente por el balanceo de un sueño inacabado.



Bienvenidos.

Incluso a mí hay veces que me asusta lo mutante que puedo llegar a ser. Hipócrita, nómada, engañosa y hasta puede que un poco serpiente... pero chicos, es lo que hay. Leed si gustais, disfrutad si cabe...



sábado, 18 de diciembre de 2010

El aullido del coyote. Parte 2.

Puede invadirme el desasosiego y congelar mis ganas el duro invierno de diciembre.
El mundo puede caerse encima de mí esta noche... puedo tener las pestañas llenas de escarcha y el corazón lleno de hormigón, y aun así... no me detendré.

No sé si por miedo, o por ser una gran testaruda... pero no dejo que nada me pueda, y no dejo a nadie verme llorar.

No sé si el mundo me ha hecho fuerte, o la cobardía me ha tornado dura piedra de inseguridad.

El caso es que me enfrento a la fría noche, a la incertidumbre del camino y al mordisco del coyote... pero esta noche tu boca va a ser mía. Tú provocarás el incendio de mis ganas de nuevo con la yema de tus dedos.

El mar negro y profundo de invierno temblará de celos al vernos, y anhelará el calor que nosotros, finitos mortales, desprenderemos en los cientos de abrazos que dejemos escapar entre suspiros y sonrisas pícaras... Así será; Y no se hable más.

4 comentarios:

Gerard Turmo dijo...

Brindo por ti y por esos ojazos que tienes.

Besos!

Silvina Tamara dijo...

¡Amén!
Que el coyote muerda pero que no desangre.
te quiero!

anfibio dijo...

Amén.

Luzya dijo...

Que grande...